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martes, 28 de enero de 2014

Articulo Extraido de diario La Republica (1998) por Julio Polar.


Tasa de desempleo sigue subiendo
Miles de Argentinos  piden empleo a San Cayetano.

Buenos Aires, Argentina (AFP).- Miles de devotos cumplieron este viernes, en el barrio capitalino de Liniers, el tradiconal rito ante el SANTUARIO de San Cayetano, Patrono del pan y del Trabajo en Argentina, para agradecer promesas y pedir empleo.
La desocupación actual es de 13,2% en Argentina, según cifras oficiales. (…)
Por más de un Kilómetro se extendían las hilera de gentes de las más diversas edades, que se entremezclaban con puestos de ventas de espigas, estampitas, panes y ropas de bebés para que sean bendecidas.(…)  Las bendiciones de personas, imágenes u oficios religiosos se imparten cada 15 minutos, dentro y fuera del templo.(…) Decenas de sacerdotes recorrieron durante la noche pasada las inmediaciones, sillas plegables en mano, para asistir aquello que deseaban comulgar o confesarse antes de ingresar a la basílica.(…)
El obispo auxiliar de Buenos Aires, monseñor Rossi señalo que “hay muchas cosas que pedirle” a San Cayetano, pero sobre todo, protección ante la “locura” de la violencia que se ha instaurado en las calles, y soluciones concretas de aquellos que tiene “ el poder o la capacidad económica de ofrecer trabajo”.
(La Republica, Sábado 11 Agosto  1998- pag.20)



1.- En Argentina existe una desocupación masiva que se acrecienta a medida que se profundiza la política neoliberal implantada por el fondo monetario internacional y aplicada salvajemente por gobiernos como el de Saúl Menem.

2.-A cada protesta del pueblo y de los trabajadores el gobierno responde con represión y detenciones masivas.

3.-El pueblo, desesperado, al no poder enfrentarse al gobierno, por temor o debilidad, termina pidiendo milagros a Dios o a santos como San Cayetano.
4.-La Iglesia, como siempre, contribuye a la desorientación, callando los nombres de los verdaderos causantes de estos problemas, y en voz de señalar a los culpables desvía las protestas hacia la queja, el lamento y el lloriqueo compasivo, conformista y resignado de una respuesta divina, celestial, imposible.

5.-La iglesia no es tonta. Sabe quiénes son los culpables y cuáles son las soluciones.No señala. No acusa. Se calla en todos los idiomas. Y se hace cómplice de los culpables al permitir que el pueblo pan y trabajo a San Cayetano y esperan un milagro del cielo, en vez de exigirle al gobierno le devuelva todo lo que le está quitando al país en nombre del neoliberalismo y su hipócrita democracia.




La cita con Miguel de Unamuno.

Hay que sembrar en los hombres gérmenes de


duda de desconfianza, de inquietud y hasta de

desesperación .¿por qué no? !Sí¡ , hasta de

desesperación! Y si de este modo pierden eso

que llaman felicidad, y que realmente no lo es.

Nada se ha perdido.

Miguel de Unamuno.





RUPTURA!


FREGAR. HAY QUE DESESTABILIZAR A LA

GENTE ROMPER SU SATISFACCIÓN COMO

SEA.



domingo, 26 de enero de 2014

Dylan Thomas (Poeta Gales)


NIETZSCHE CITA # 1


Citas de Kahlión # 2 por Julio Polar:


El hombre estaba sin trabajo hacia bastante tiempo eventual, muy eventualmente conseguía algún ingreso con cachuelos miserables que salían por ahí. La mujer empezaba a incomodarse. Los hijos pequeños lloraban por hambre. Generalmente en estos casos la ratas abandonan el barco cuando la situación se pone fea, pero esta vez la mujer no se marcho. Todos comieron a partir de ahí, llorando los primeros días, dolidos culpables. Después se habituaron a las salidas nocturnas de la mujer y a las habladurías de la gente…
Como dicen los ideólogos del gobierno: el peruano sabe sobrevivir , no se muere de hambre , porque en medio de la mísera se vuelve creativo.

Kahlión.




Que no haya una sola persona sobre la tierra que se acueste con el estomago vacio. Que el hambre sea el crimen más horripilante de la historia de todos los tiempos, y que los culpables sean detenidos, juzgados y sentenciados a ser engordados hasta morir de saciedad. Luego sus cuerpos y su sangre servirán de alimento a los hambrientos del mundo, reunidos en una hermosa solidaria cena de confraternidad.
Kahliíón.


miércoles, 22 de enero de 2014

Metabolo - Cuento corto de Julio Polar.



   Lo primero que nos enseñan de pequeñitos es a mentir. Después nos encargamos de encontrar culpables para justificar nuestros errores y defectos. A... y R... son una pareja que no debieron juntarse. Sus discusiones y peleas eran continuas. Parte de su rutina diaria era echarse la culpa mutuamente de sus frustraciones y fracasos. Pero, cosa extraña, jamás consideraron  realmente su convivencia un verdadero fracaso, a pesar de sus constantes acusaciones. Tal vez era una especie de ejercicio estos enfrentamientos. Así como hay personas  que van al gimnasio para tener sus cuerpos siempre en actividad, es posible que ellos consideraran sus peleas como parte de un ejercicio convivencial.
    Ese día discutieron y se insultaron un buen rato. Como ya se conocían todos sus defectos, decirse estúpido,  tarado, idiota, imbécil, ya no los ofendía. Inclusive se dedicaba, cada uno, a informarse para enriquecer su vocabulario de insultos. A veces se decían palabras que ni siquiera el que las empleaba conocía su significado, pero si sonaba fuerte y se decía con dureza, tenía que ser un insulto.
    Bien. La noche de la discusión ya estaban calmados. R... se dirigió al baño para darse un duchazo. A… en el dormitorio recorría su cuerpo frente al espejo. Él descubrió un puntito rojo en el antebrazo izquierdo.  A la mujer le había aparecido un lunar en la mejilla derecha. Sorprendidos, cada uno, fue a buscar al otro para mostrarle lo suyo. Movieron la cabeza. Sonrieron. Y con un gesto de indiferencia no le dieron importancia. Esa noche copularon, pero cada uno estuvo muy atento a aquellas apariciones.
    En la mañana el lunar de A… había crecido del tamaño de una moneda de diez centavos. En el antebrazo de R… el puntito rojo se había convertido en un bultito que al tocarlo se dio cuenta que estaba muy duro. Lo miró un buen rato a través del espejo. Parecía una picadura de pulga, sólo que más compacta.
    A las tres de la tarde el lunar de A... abarcaba gran parte de su pómulo derecho. A las seis de la tarde R… trató de reventar el promontorio. No pudo al primer intento, pero luego, después de untarlo con una crema anestesiante, introdujo una aguja que se quebró a la mitad; luego trató de cortarlo con un filudo cuchillo desde la base, pero sólo lo consiguió a medias. Después no supo qué hacer. Era ya de noche y decidió acostarse. En ese momento ya el lunar de A… ocupaba medio rostro. Mira, dijo A..., cómo tengo la cara. R... ni siquiera volteó a mirarla. Esa noche no cerró los ojos. Amaneció contemplando el bulto que en algún momento pareció moverse. Se levantó y fue al baño. En ese instante escuchó la voz de su mujer llamándolo. Lo pensó dos veces antes de volver al dormitorio a ver qué pasaba. Cuando llegó al cuarto A… estaba señalando a aquellos gusanos que se enroscaban y desenroscaban sobre la sábana. ¿De dónde han venido?, preguntó a R..., y ambos miraron el cielo raso. Nada extraño descubrieron ahí. Un poco descascarado, pero ninguna huella de bichos agusanados. De pronto A... estiró la mano y le señaló el brazo a R… De la herida que había dejado entreabierta asomaban cabezas y cuerpos de varios gusanos que iban cayendo sobre la cama. Ya el rostro de A... estaba totalmente cubierto por una mancha negra que empezó a adquirir movimiento. Como una mano engarrada empezó a avanzar hacia el cuello, los hombros, brazos, pecho, espalda…
    Ambos decidieron acostarse. “Durmamos mejor, dijo R... Es sólo un mal sueño.” “Una pesadilla”, agregó A… sin alterarse. Y los dos  cerraron los ojos.
  -  No te has dado cuenta de una cosa, R...
  -  No. ¿De qué?
  -  Hace varios días que no discutimos…
  -  Ajá… Cierto.
  -  Creo que estamos cambiando…
  -  Sí. Duerme ahora, querida. Mañana sabremos en qué nos convertimos…
  -  Duerme bien, mi amor. Te amo.
  -  Yo también…