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viernes, 20 de noviembre de 2009

martes, 3 de noviembre de 2009

lunes, 2 de noviembre de 2009

ENTONCES…¿DE QUIÉN ES LA CULPA?

   

    Mi amiga Elena vive hace varios años en Alemania y no hace mucho estuvo, con su esposo berlinés, de visita por el Perú. Por lógica curiosidad le pregunté qué le parecía el país, y el alemán, con un español muy masticado, pero entendible, me respondió: “Yo no entiende por qué peruanos eligen mal gobernante para que los vuelva a gobernar… ¿Estar locos peruanos, o estar tontos, dormidos…? Yo no entiende por qué mucho masoquismo…?” 

                        

     Y es cierto. El adormecimiento es general. La gente termina defendiendo a un gobierno que no le da nada, y que, en cambio, le quita todo. Yo no elijo un gobernante para que me robe o para que me golpee cada vez que protesto por algo que hizo mal…

   Ocurre que el estado no tiene presencia en muchas zonas apartadas del país. Los candidatos los visitan en búsqueda de votos. Y una vez conseguidos… ¡Nunca más! Y ya sabemos que cuando el estado aparece es sólo para llevar corrupción y represión. Y a esto los políticos le llaman democracia. Y quien se come ese hueso entiende la historia, nuestra historia, de forma equivocada. Cuando ellos hablan de democracia están hablando de “su” democracia, la de aquellos que lo tienen todo: dinero, privilegios, poder, justicia e impunidad, porque la democracia de los sectores populares todavía se está forjando, está recién por construirse.

                           

  

   No sorprende para nada que el Presidente ordene bombardear el VRAE para acabar con los narcos, exija a la policía disparar a los manifestantes que protestan contra él para acabar con la oposición, y perdigonear a las barras bravas para terminar con el vandalismo…Este mismo Presidente promueve una ley que autoriza a la policía asesinar con impunidad. O sea, balas para los opositores del régimen, bombas para los narcos, y balines y perdigones para los delincuentes del fútbol… Un gobierno cargado de paz, amor y entendimiento…

                               

    El gobierno crea sus monstruos con la corrupción, el desempleo, los atropellos y las injusticias, y desde ahí se ponen a gritar desenfrenadamente: “¡Cuidado, quieren desestabilizar al gobierno! ¡Quieren destruir la democracia!”. ¿De quién, entonces, es la culpa de tanto deterioro social, de tanta corrupción? En el Perú -está en nuestra historia- nadie reconoce culpas. Pero eso no quiere decir que no existan culpables. Los hay. Y tienen rostros y nombres propios. Y los conocemos a todos. Son los que postulan y vuelven a postular para cargos importantes porque son “los salvadores”, aquellos “iluminados” que nos sacarán de la pobreza con las fórmulas de siempre, pero con otros nombres…

                          En el Medio Oriente decapitan a  los políticos corruptos… Imagínense qué nos haríamos con ministros y congresistas andando sin cabeza por Palacio de gobierno y el Congreso… ¿No sería una estupenda forma de identificarlos para diferenciar a los inmorales de políticos honestos, por lo menos  para no equivocarnos a la hora de elegir…?   

domingo, 1 de noviembre de 2009

¡NI SIQUIERA CIUDADANOS!



                                        

A veces trata uno de entender las cosas. Buscamos explicaciones, pero las respuestas que recibimos nos confunden más. Confucio decía que el problema del hombre no es que no sepa, sino el no querer saber…

  Pero hay un riesgo. Aquel que piensa diferente y critica lo que ya está establecido, en nuestros tiempos, puede ser acusado de terrorista y terminar sentenciado a podrirse en una cárcel…Es el Perú que destila pus por los poros de todas sus instituciones .

  Hay personas que no están de acuerdo con lo que pasa en el país, con la forma hedionda como lo manejan los políticos que están en el poder. Oferta, rematan, subastan el país. Y la oposición -¿cuál?- está igual de contaminada… Aquellas personas que critican al gobierno quieren cambios, pero no saben cómo hacerlo. Saben que la democracia es una farsa y que los políticos las estafaron: les dieron , no gato, sino rata por liebre. Y se comieron el cuento durante un buen rato, aletargados, adormecidos, envilecidos por la corrupción política . Dijeron, apesadumbrados: Ya no hay más nada que hacer .

  También yo pensé igual. Estuve a punto de tirar la toalla , decepcionado , pero hubo alguien que me hizo entender las cosas .Me hablaron de la PIRAMIDE SOCIAL , que es , en pocas palabras, la forma cómo se maneja un país…




viernes, 30 de octubre de 2009

¡De vuelta a las andadas!

   Los espacios están restringidos en nuestro país para las personas que piensan, que razonan, que están disconformes y se atreven a soltar sus críticas...

    No es posible hablar sin terminar siendo censurado,o sea , perseguido por ser incómodo,molesto ...

    Bien.Esto no es problema.No es problema que se cierren las puertas cuando el aire se hace irrespirable ...No es reciente.Ha sido así siempre.

    Me lo decían de niño cuando nos faltaba un pan en la mesa . Luego, adolescente, me pedían calma , Julio, y agregaban para tranquilizarme: "Esto va a cambiar, Julio..." En la universidad hubo oportunidades para discrepar y protestar . La respuesta fue siempre con violencia. Persecuciones, detenciones, torturas...¡y desapariciones!

   Ahora , bastante mayor , todavía siguen tratanto de calmarme con mentiras adormecedoras ... "Las cosas van a cambiar, Julio " , me dicen. Y no cambian .Y si cambian siempre es para mal , para empeorar las cosas ...

    Tengo fe en que las cosas van a cambiar para mejor . A pesar del pesimismo de Lucía , que dice que no lo verán sus hijos ni sus nietos.Lucía tiene 25 años y poca , casi nada de fe.

    Mi esperanza viene de aquí cerca nomás. Algo hermoso está ocurriendo en América Latina . Hay cambios estimulantes que me llenan de alegría, de ganas de vivir , de seguir luchando. Y yo voy a verlo . Y mis hijos y mis nietos. Y los hijos y los nietos de Lucía también.

                                                               Julio Polar